LOS PORTEADORES SÓLO PODRÁN RETORNAR CON MERCANCÍA SI ACREDITAN HABER ACCEDIDO POR EL PASO

Anselmo F. Caballero 24 de Marzo de 2017 (12:17 h.)

La medida pretende acabar con las aglomeraciones en torno al recinto comercial y el paso fronterizo y disuadir a los porteadores de pernoctar en Ceuta.


Porteadores en los accesos al Tarajal II/C.A.

Las aglomeraciones y altercados vividos en el entorno de los polígonos desde la apertura del paso Tarajal II el pasado 27 de febrero han obligado a las autoridades a idear nuevos expedientes para ordenar el tránsito de porteadores. Los representantes de la Delegación del Gobierno y la Ciudad y sus respectivos responsables policiales acordaron ayer jueves la instauración de un sistema de tarjetas en un intento por evitar los incidentes que a diario se vienen produciendo en los accesos fronterizos.

Según ha explicado el consejero de Gobernación, Jacob Hachuel, desde el próximo martes los porteadores que accedan a los polígonos a través del Tarajal II recibirán una tarjeta. La acreditación habrá de ser entregada por el interesado en el momento en el que pretenda retornar a Marruecos acarreando un bulto.

Los guardias de seguridad privada que controlan el tamaño de los fardos serán los encargados de distribuir las 4.000 tarjetas que cada mañana se entregarán a los porteadores.

El propósito de este nuevo sistema no es otro que el de controlar el volumen de personas que transitan por los polígonos y convertir en estéril la práctica empleada por muchos porteadores de pernoctar en la ciudad para ocupar un puesto preferente de salida a primera hora de la mañana. Asimismo, la medida buca disuadir a los cargadores de emplear el paso habilitado a los transeúntes para acceder a la ciudad sin sufrir las complicaciones que ocasionan las colas en El Tarajal II. A partir de ahora, nadie sin la acreditación de haber entrado por el nuevo acceso podrá volver cargado con mercancía.

La Delegación del Gobierno renovará periódicamente el formato de las tarjetas a fin de impedir falsificaciones.

Este nuevo sistema se une al resto de medidas adoptadas por las autoridades para introducir orden en el paso fronterizo y los polígonos. Los comerciantes legalmente establecidos en las naves del recinto ya han mostrado su malestar ante la obligación que les ha sido impuesta de financiar un servicio de seguridad privada en los polígonos.