Concertinas instaladas al pie de una de las vallas con las que se han cerrado los accesos. GERMÁN LAMA

RICARDO F.COLMENERO
Ibiza 17/04/2017 12:53


Los propietarios de un grupo de mansiones privadas de la zona de Porroig, en el Ayuntamiento de San José, en la isla de Ibiza, han decidido privatizar un tramo de costa y construir accesos al mar que han vallado con alambradas con cuchillas, las popularmente conocidas como concertinas.

Los hechos fueron denunciados ayer ante el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil por parte de un grupo de excursionistas, después de que este fin de semana se encontraran cerrado un buen tramo de costa durante uno de sus paseos.

Tal y como acreditan en numerosas fotografías y vídeos, los propietarios han construido caminos, vallas metálicas y al menos una decena de escaleras de hormigón que recorren varias decenas de metros desde las mansiones hasta la orilla del mar. Todo ello sin contar, presuntamente, con los permisos necesarios.

Para ello han realizado movimientos de tierras y arrasado toda la vegetación que encontraron a su paso, como se aprecia en los troncos cortados de sabinas.

Se trata además de una zona muy próxima a la que el pasado mes de febrero sufrió un desprendimiento de rocas causado por las fuertes lluvias, que puso en peligro los accesos y las viviendas de la zona, y destrozó numerosas casetas varadero.

El camino, hasta ahora un acceso público, ha amanecido rodeado de carteles de Propiedad privada, se han instalado puntos de luz e incluso cámaras de vigilancia que se movían al paso de los excursionistas.

La colocación de las concertinas al pie de las vallas metálicas que cierran los accesos supone además un peligro para cualquier persona o animal que circule por la zona debido a las graves heridas que pueden provocar, tal y como se ha podido comprobar en la valla de Melilla.

Los denunciantes no sólo han puesto estos hechos en conocimiento de la Guardia Civil sino que el próximo martes lo harán ante Demarcación de Costas y el Ayuntamiento de San José. Además tendrán una reunión con el conseller insular de Medio Ambiente, Miquel Vericad, quien ya ha reaccionado a través de sus redes sociales.

«Me parece increíble, acabaremos con esta impunidad, estoy de vacaciones y no puedo ni desconectar del cabreo que tengo, el lunes ronda de llamadas a Costas y al Ayuntamiento de San José, tenemos que acabar como sea con esta gente que odia nuestra isla», ha señalado el conseller.

María José Estarellas, una de las excursionistas denunciantes, que no pertenece a ningún partido político ni a ninguna agrupación ecologista, dice estar «cansada» de los constantes «atropellos que se cometen» en la costa de Ibiza, y quiere saber cómo deben «actuar ante la usurpación y privatización de zonas públicas», ya que no se trata de la actuación de un chalet en concreto, sino que «lo están haciendo todos».

Xumeu Ferrer, otro de los excursionistas, apuntaba: «Los multimillonarios de todo el planeta saben que en esta isla todo es posible, nadie para las barbaridades que están haciendo. No tienen respeto a nada, y modifican la isla a su antojo. Cada vez se hace más complicado bordear la costa de dominio público ¿Por qué ningún responsable político hace nada?»

A través de su cuenta de Facebook, Estarellas anima a los vecinos de la isla a salir, denunciar estos abusos e incluso acompañarles en sus excursiones.

No se trata del primer caso que salta a los medios, ni tan siquiera el primero en el Ayuntamiento de San José.

El pasado mes de agosto muchos bañistas de Cala Compte denunciaron ante la Guardia Civil el cierre de los accesos junto a una mansión de lujo.

Los propietarios no solo habían hecho suya la zona de dominio público para colocar hamacas, sino que habían contratado seguridad privada para atemorizar a los bañistas que se acercaran por esta zona.