Un juzgado de lo social de Lugo acaba de declarar improcedente el despido de un vigilante del pazo de Tor por parte de la empresa de seguiridad Eulen. Ahora tendrá que indemnizarlo o readmitirlo y será el propio trabajador el que decida con cuál de estas dos opciones se queda, porque cuando fue despedido era delegado sindical. La empresa condenada se hizo cargo de la seguridad del pazo de Tor por encargo de la Diputación en sustitución de la monfortina Alcor.

Los dos vigilantes de seguridad que prestaban servicio en esas instalaciones formaban parte de la plantilla de Alcor y reclamaban que Eulen los mantuviese en sus puestos. Tanto ellos como Alcor interpretaban que la empresa nueva estaba obligada a hacerlo por el principio de subrogación, que compromete a las concesionarias de servicios públicos a quedarse con el personal con el que se encuentren cuando ganan el contrato para gestionar una nueva concesión.

Pero Eulen se negó, con el argumento de que en ese caso no estaba legalmente obligada a subrogarlos, y los despidió. Los dos afectados demandaron tanto a Eulen como a Alcor y ahora el juzgado de lo social número tres de Lugo acaba de fallar a favor de uno de ellos. El afectado era en Alcor delegado de un sindicato denominado Central Sindical Obrera Independiente, que tiene el 30% de la representación laboral en esa empresa.

Un portavoz de ese sindicato denunciaba ayer el silencio de la Diputación ante el despido de estos dos trabajadores por parte de Eulen, en contraste con la beligerancia de esta institución contra Alcor cuando la empresa monfortina rebajó los sueldos de su plantilla por debajo del convenio general del sector.


MONFORTE / LA VOZ 21/04/2017 16:56