Los trabajadores de seguridad denuncian que no están preparados para un riesgo así

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La treintena de vigilantes de seguridad de la empresa Eulen que prestan sus servicios en la planta de Sabic en localidad cartagenera de La Aljorra han denunciado que no están preparados para repeler un ataque terrorista contra el complejo puesto que se está incumpliendo la normativa que obliga a estas instalaciones a tener efectivos armados.

En una denuncia, fechada en noviembre de 2016, el delegado territorial de sindicato CSIF en la Región, Víctor Pérez, ha reprochado al Ministerio del Interior que sea la tercera vez que alerta de esta situación sin que el Departamento de Seguridad Privada de la Delegación del Gobierno haya tomado ninguna decisión al respecto.

En la demanda, Pérez ha insistido en que el Reglamento de Seguridad Privada contempla que una instalación de este tipo, en la que se manipulan y fabrican sustancias químicas y peligrosas, como el bisfenol A o el tolueno, y en un nivel de alerta 4 antiterrorista, debe contar con vigilantes que puedan portar armas.

En el escrito también se menciona que, según se publica en el BOE del 16 de abril de 2015, los elementos químicos existentes en Sabic «pueden ser mal utilizados por los terroristas y que, en este caso, podrían causar numerosas víctimas mortales, destrucciones masivas o trastornos socio-económicos».

Igualmente, el delegado de CSIF ha adjuntado un escrito del comisario de Seguridad Privada en la Región, Francisco Javier Nardiz, en el que, ante la petición del sindicato, reconoce que Sabic está catalogada como industria peligrosa y «que tenía que ser realizado obligatoriamente con vigilantes de seguridad con arma», pero ha censurado que la delegación del Gobierno no haya hecho nada.

A pesar de que las directrices están claramente fijadas en la Ley de Seguridad Privada y la propia inspección determinó la necesidad de contar al meno con dos vigilantes armados en cada turno, los denunciantes han lamentado que ni Eulen ni Sabic hayan dotado de armas a los trabajadores.
Pérez también ha advertido del agravio que supone que Sabic sea la única instalación de este tipo en la Región que no tenga vigilancia armada, como si sucede en la totalidad de empresas del complejo de Escombreras.

Sólo una barra de control
La denuncia también ha detallado que las cuatro entradas de la planta de La Aljorra sólo cuentan con una barra de control que, en caso de ataque terrorista con un vehículo pesado, no podría contenerlo y posibilitaría el acceso de un comando armado al interior del complejo.
Desde Sabic, un portavoz ha explicado que la seguridad está externalizada a Eulen, mientras que la empresa de seguridad y la Delegación del Gobierno no han contestado a la petición de información solicitada.

Fuente: http://www.laopiniondemurcia.es/