Los paros, convocados por el retraso en el cobro de las nóminas, apenas tendrán incidencia porque los servicios mínimos son de en torno al 100% Alrededor de un tercio de los vigilantes el Metro de Madrid están llamados a partir de este viernes a secundar una huelga indefinida por los «constantes retrasos» en el cobro de sus nóminas. Se trata de los 550 empleados de Seguridad Integral Canarias (SIC), una de las tres adjudicatarias que se encargan de la protección de los viajeros en el suburbano.

A efectos prácticos, sin embargo, la protesta convocada por los sindicatos UIT y Ates «apenas tendrá incidencia»: este trabajo tiene la consideración de «esencial» y los servicios mínimos que se han establecido «están en torno al 100%», según explica Valle Sanz, portavoz de UGT.
Los problemas de los vigilantes contratados por SIC, según denuncian sus representantes, comenzaron desde «el minuto cero» en el que la compañía se hizo cargo de la seguridad de las zonas 1, 2 y 3 del Metro y del grupo de intervención (integrado por los que acompañan a los revisores de tiques). Hablamos del 1 de agosto de 2013.
«Para empezar, la compañía aplicó un plan de reducción de la plantilla del 30% y más de 200 personas se fueron a la calle con un ERE. Además, dejaron de pagarnos el plus de peligrosidad, de entre 160 y 170 euros al mes, un derecho que tenemos reconocido a través de varios comités de empresa. Ahí comenzó nuestro calvario», argumenta Sanz.
Con la eliminación de dicho complemento, el sueldo de estos trabajadores de la seguridad se quedó entre «900 y 1.000 euros» y además, tal y como asegura la representante de UGT, llegaba a sus cuentas bancarias «cada mes más tarde». A sus incertidumbres económicas se suma el hecho de que en estos cuatro años no han recibido «ni un solo curso de formación, ni de primeros auxilios ni de nada».
El contrato de Metro con SIC y con las otras dos adjudicatarias de la seguridad -Segurisa y Ombuds- terminó el pasado 31 de julio, pero la empresa pública de transporte acordó una prórroga con ellas mientras tramitaba el nuevo pliego de condiciones del servicio. Precisamente el Boletín Oficial del Estado publicaba este jueves que la licitación tendrá un presupuesto de 185,7 millones de euros por cuatro años y que estará dividida en cinco lotes: 1 (líneas 10 y 12) 2 (líneas 2, 5 y , 3 (líneas 7 y 9), 4 (líneas 1, 6 y 11) y 5 (líneas 3, 4 y Metro Ligero 1), informa Servimedia.
En UGT no entienden cómo los responsables del suburbano no han tramitado «con más celeridad» el nuevo concurso y han prorrogado el servicio de una empresa que ha demostrado «constantes incumplimientos». «Lo mínimo es que Metro velara por la garantía de que sus trabajadores cobren en tiempo y forma para que no se genere esta ansiedad y preocupación en la plantilla», reclama Sanz.
En la compañía, propiedad del presidente de la Unión Deportiva Las Palmas, Miguel Ángel Ramírez, argumentan, por su parte, que «ya se han pagado más del 70% de las nóminas» correspondientes al mes de octubre y que entre este viernes y el lunes «se terminará de abonar el resto».

Fuente: El mundo.