Anuncio

Colapsar
No hay anuncio todavía.

Duda (Cacheo)

Colapsar
X
  • Filtrar
  • Tiempo
  • Mostrar
Limpiar Todo
nuevos mensajes

  • Duda (Cacheo)

    Hola muy buenas tengo una duda de cacheo que he estado leyendo la ley y no me deja claro muy bien el tema...

    Me gustaria una respuesta con fundamento de los compañeros y no una simple opinion

    Doy un ejemplo que le ha pasado a un compañero esta semana

    Trabaja en un hotel de noche.... el recepcionista del hotel le llama por la emisora diciendole que en el exterior de XX habitacion habian dos tipos peleandose con cuchillos.(Previamente una habitacion de al lado llamo al recepcionista).... el vigilante de seguridad va hacia dicha zona y se encuentra a dos tipos gritando y empujandose apunto de empezar a pelear sin embargo a simple vista no se aprecia a ninguno de los dos con cuchillos..... mi pregunta es el vigilante al intervenir puede cachear a ambos sujetos?????

  • #2
    El cacheo se hace para una comprobación e intervención de objetos que sirvan como prueba o asegurar nuestra seguridad nunca preventivamente salvo que tengamos ordenes de puesto al respecto.
    En este caso que dices si desisten de la pelea y no se quiere denunciar ninguno que les den literalmente. Lo de pelearse con cuchillos en un pasillo de hotel suena a trnasporter 3 jajajaja. qie cosas

    Comentario


    • #3
      Originalmente publicado por LANDEIRO Ver Mensaje
      El cacheo se hace para una comprobación e intervención de objetos que sirvan como prueba o asegurar nuestra seguridad nunca preventivamente salvo que tengamos ordenes de puesto al respecto.
      En este caso que dices si desisten de la pelea y no se quiere denunciar ninguno que les den literalmente. Lo de pelearse con cuchillos en un pasillo de hotel suena a trnasporter 3 jajajaja. qie cosas


      entiendo por lo que comentas que el cacheo (Registro) preventivo es ilegal

      entonces como interpretas el articulo 32 de la nueva ley de seguridad privada

      que dice

      Artículo 32. Vigilantes de seguridad y su especialidad.

      1. Los vigilantes de seguridad desempeñarán las siguientes funciones:

      a) Ejercer la vigilancia y protección de bienes, establecimientos, lugares y eventos, tanto privados como públicos, así como la protección de las personas que puedan encontrarse en los mismos, llevando a cabo las comprobaciones, registros y prevenciones necesarias para el cumplimiento de su misión

      Comentario


      • #4
        Esa palabra que marcas registros para que lo entiendas es por ejemplo los escaner que se usan en las estaciones de ADIF o edificios publicos. Tu no puedes por prevencion cachear a nadie. En los escaners o controles de acceso que te he nombrado anteriormente se usa un escaner para ver el interior de los equipajes y ademas una "pala" detectora de metales con la que obligas a que se saquen los viajeros los objetos de sus bolsillos. Ahi tienes el "registro" al que haces referencia.

        Comentario


        • #5
          Originalmente publicado por dani1990 Ver Mensaje
          Esa palabra que marcas registros para que lo entiendas es por ejemplo los escaner que se usan en las estaciones de ADIF o edificios publicos. Tu no puedes por prevencion cachear a nadie. En los escaners o controles de acceso que te he nombrado anteriormente se usa un escaner para ver el interior de los equipajes y ademas una "pala" detectora de metales con la que obligas a que se saquen los viajeros los objetos de sus bolsillos. Ahi tienes el "registro" al que haces referencia.

          Me he leido la lei de seguridad privada de arriba abajo varias veces ... se que el termino "cacheo" se usa de forma popular entre el gremio el nombre tecnico es registro...

          en toda la ley de seguridad privada se habla de chacheo (Registro) solo en este apartado de la ley,... me gustaria saber si me dijeras donde (en que parte de la ley) esta nuestra limitacion a los cacheos (registros)

          Comentario


          • #6
            art 76 justificacion racional cierro el tema ya me ha quedado claro si se puede saludos

            Comentario


            • #7
              SOBRE LOS REGISTROS “CACHEOS”

              1.- Lo primero que hay que aclarar es que el término correcto, jurídicamente hablando, no es cacheo, sino registro: ninguna ley usa la palabra cacheo. Pero usaremos el término cacheo por ser el habitual.

              Repasemos las referencias legales. La frase del art. 282 de la LECRIM ("recoger todos los efectos, instrumentos o pruebas del delito") o la del art. 11 de la LO 2/86 ("asegurar los instrumentos, efectos y pruebas del delito, ponidéndolos a disposición") o las de los artículos 18.1 y 20.1 de la LO 1/92 ("comprobaciones necesarias" y "comprobaciones pertinentes") son casi un calco de nuestra LSP en el art. 11.1.d) ("poner a disposición de las FFCCS

              ... los instrumentos, efectos y pruebas de los delitos") y el Reglamento de Seguridad privada en su art. 76.1 ("los vigilantes deberán realizar las comprobaciones, registros y prevenciones necesarias"). [IMG]file:///C:\DOCUME~1\Blusens\CONFIG~1\Temp\msohtml1\01\clip _image001.gif[/IMG] Se utilizan las mismas frases para habilitar a hacer registros a dos cuerpos distintos. Y hasta queda más claro en nuestras normas.

              2.- Se dice que el cacheo, al afectar al derecho a la intimidad de la persona, que es un derecho fundamental a proteger, no puede ser realizado por quien no sea agente de la autoridad. Eso es falso.

              No hay ninguna norma legal que establezca que los registros personales sólo los pueden realizar los miembros de las FFCCS.

              También es un derecho fundamental la libertad, y los vigilantes estamos autorizados a detener (ya hemos citado la legislación y jurisprudencia aplicables); e incluso cualquier ciudadano también (en algunos supuestos previstos por la LECRIM). No hay, por tanto, fundamento alguno en esa suposición.

              Sin embargo, el derecho a la intimidad, aunque no limita nuestra función de cacheo, es un derecho a preservar, y hay varias sentencias que aclaran su alcance.

              La Sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de fecha 5-4-99, dice que, cumplidos los requisitos propios del cacheo (amparo legal y justificación racional) no se infringe el derecho a la intimidad, ya que este no puede ser una excusa para hacer inviable el derecho penal.

              “no puede considerarse infringido el derecho a la intimidad del afectado, pues ningún derecho fundamental lo es con carácter absoluto, al poder ceder ante razones justificadas de interés general convenientemente previstas en la Ley entre las que se encuentra la actuación del "ius puniendi".

              En la misma línea, y tanto respecto a los cacheos como a las detenciones, el propio Tribunal Supremo va más allá, y aclara que hay que ponderar igualmente el derecho a la seguridad, y que debe buscarse una proporcionalidad que impida tanto el atropello de los derechos de la persona como la impunidad.

              Así, en la Sentencia del TS de 4-2-94 dice:

              “El problema de los cacheos, identificaciones y privaciones transitorias de la libertad para deambular, ha sido de siempre seriamente controvertido porque se enfrentan el derecho fundamental a la libertad de un lado, y el derecho a la seguridad, a la investigación criminal y a la detención de los presuntos autores de hechos delictivos de otro. Quizás haya de ser, como siempre, "la justeza de la proporcionalidad" lo que clarificará en cada supuesto de caso concreto la exacta medida. Para evitar la impunidad descarada. Para evitar el atropello de la persona humana.”

              Nos encontramos, por tanto, que el derecho a la intimidad no está necesariamente violado por las diligencias de cacheo, siempre que, además de la habilitación legal y la justificación racional haya una proporcionalidad.

              3.- Ninguna ley prohibe el cacheo o los registros personales a los vigilantes. De hecho, la propia LSP nos lo permite, al establecer, entre las funciones de los vigilantes, el "evitar la comisión de actos delictivos" (como puede ser la venta de drogas, por ejemplo) y "poner inmediatamente a disposición de las FFCCS a los delincuentes ... así como los instrumentos, efectos y pruebas de los delitos" (Art. 11.1 de la LSP).

              4.- Que dichas tareas de cacheo están amparadas por la LSP está afirmado por el propio Tribunal Supremo, precisamente citando las dos funciones mencionadas. A modo de muestra, y entre otras, pueden verse:

              - Sentencia del Tribunal Supremo 613/2002 (Sala de lo Penal) de 8 de Abril.
              - Auto del Tribunal Supremo 152/2007 (Sala de lo Penal, Sección 1ª) de 25 de Enero.

              El Auto avala la validez del cacheo realizado por VS a un ciudadano al que se encontraron 125 pastillas de MDA (venta de droga). La Sentencia también se refiere a un caso de cacheo por drogas.

              5.- El art. 76.1 de nuestro Reglamento de Seguridad Privada, allí citado, establece literalmente: "En el ejercicio de la función de protección de bienes inmuebles, así como de las personas que se encuentran en ellos, los vigilantes de seguridad deberán realizar las comprobaciones, registros y prevenciones necesarias para el cumplimiento de su misión."

              En ese mismo artículo se basan la Sentencia y el Auto del Tribunal Supremo que citaba.

              En el foro restringido de COOPERACIÓN ENTRE SEGURIDAD PÚBLICA Y PRIVADA hay un informe de la Unidad Central de Seguridad Privada (UCSP), dependiente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, en la que en base, entre otros, al art. 76 de nuestro Reglamento (no solo al carácter auxiliar respecto a FFCCS), explica nuestra facultad para cachear en los aeropuertos (porque ese era el supuesto de la consulta).

              6.- Además de esos casos generales, hay regulaciones sectoriales específicas. También están previstos cacheos por la Ley 19/2007, de 11 de Julio, contra la violencia en el Deporte, con habilitación expresa.

              Y lo mismo contempla el Reglamento de explosivos, donde los vigilantes tenemos esa habilitación en fábricas de explosivos y polvorines; o el Reglamento de armas, en los servicios prestados en fábricas de armas. Es decir, no solo ninguna ley lo impide, sino que nuestros cacheos están amparados en varias leyes y reglamentos.

              7.- El cacheo de los vigilantes de seguridad debe seguir siempre las normas que la LSP y el reglamento imponen a los agentes de seguridad privada.

              Así, el art. 1.3 de la LSP (reproducido en el art. 67 del Reglamento) reza: "Las actividades y servicios de seguridad privada se prestarán con absoluto respeto a la Constitución y con sujeción a lo dispuesto en esta ley y en el resto del ordenamiento jurídico. El personal de seguridad privada se atendrá en sus actuaciones a los principios de integridad y dignidad; protección y trato correcto a las personas, evitando abusos, arbitrariedades y violencias y actuando con congruencia y proporcionalidad en la utilización de sus facultades y de los medios disponibles."

              Y el art. 31 de la Orden Ministerial INT/318/2011 dice. "De conformidad con el apartado tercero del artículo 1 de la Ley 23/1992, de 30 de julio, de Seguridad Privada, y el artículo 67 de su Reglamento, son principios básicos de actuación del personal de seguridad privada los siguientes:

              1. Legalidad, y, en consecuencia, en las actividades de seguridad e investigación privada sólo se emplearán medios y acciones conforme al ordenamiento jurídico vigente.

              2. Integridad, cumpliendo diligentemente los deberes profesionales oponiéndose a todo acto de corrupción.

              3. Dignidad, mediante el recto ejercicio de sus atribuciones legales.

              4. Protección, que implica desarrollar efectivamente sus responsabilidades para conseguir los niveles de seguridad establecidos, sin permitirse ninguna forma de inhibición en su función de evitar hechos ilícitos o peligrosos.

              5. Corrección, desarrollando una conducta profesional irreprochable, especialmente en el trato con los ciudadanos, evitando todo tipo de abuso, arbitrariedad o violencia.

              6. Congruencia, por cuyo principio se aplicarán medidas de seguridad proporcionadas y adecuadas a los riesgos que se trata de proteger.
              ........ "

              8.- El cacheo realizado por vigilante debe cumplir las normas generales para cualquier registro personal, tal y como establece la reiterada jurisprudencia del Tribunal Supremo (algunas de cuyas sentencias ya hemos indicado arriba), y que se corresponden con la normativa propia que hemos comentado en el punto anterior:

              8.1. Amparo legal, que ya ha sido expuesto.
              8.2. Justificación racional, es decir, que esté motivado, evitando cualquier arbitrariedad.
              8.3. Proporcionalidad, guardando el justo equilibrio entre la necesidad de realizarlo y el perjuicio o menoscabo para la persona sobre la que lo efectuamos. Este justo equilibrio afecta a la intensidad, forma y lugar del mismo.

              9.- No hay que confundir los registros que podemos hacer los vigilantes (art. 76 Reglamento) con las tareas de indagación del delito.

              No todos los registros personales (cacheos) son de indagación, también los puede haber por los siguientes motivos (la justificación racional que antes mencionábamos):

              a) Por prevención, para comprobar si efectivamente se ha cometido la infracción penal, en caso de no haberlo visto nosotros. Es importante para no detener sin motivo.

              b) Por seguridad, tanto nuestra como del propio detenido, que podría autolesionarse; y

              c) Por nuestra obligación de puesta a disposición de pruebas y efectos de los delitos (art. 11.1 LSP), a fin de evitar su destrucción o abandono. Esto último es el fundamento de las sentencias arriba indicadas respecto a la licitud del cacheo realizado por VS.

              Acordémonos que sin motivo o justificación racional no se pueden hacer registros: ni por nosotros ni por la policia. Estos tres motivos son los que dan justificación racional a un cacheo.

              10.- Cacheo y detención no tienen que ir unidos. Puede haber cacheo sin detención, detención sin cacheo (no recomendable), detención más cacheo o cacheo y posterior detención.

              I) Cacheo sin detención. Como hemos explicado antes, en base al art. 76.1. de nuestro Reglamento, podemos realizar las "comprobaciones, registros y prevenciones necesarias" para el cumplimiento de nuestra misión.

              Ya hemos dicho que uno de los motivos del cacheo puede ser por prevención, para comprobar si se ha cometido una infracción penal. Por ello, si de la resulta del registro (que puede incluir, como se deriva del artículo citado, la revisión de bolsos, mochilas y similares, y el cacheo propiamente dicho, o registro corporal manual) no se encontrasen elementos que comprueben la comisión por esa persona de una infracción penal, la intervención acaba aquí.

              Es importante remarcar que cuando cacheamos a los efectos de comprobaciones previas (por prevención en espectáculos deportivos o aeropuertos, o por verificación de la posible comisión de una infracción penal), dichas diligencias, según doctrina reiterada del Tribunal Constitucional y del Tribunal Supremo, no atentan contra el derecho a la libertad deambulatoria (es decir, no implican detención).

              II) Cacheo con detención. El supuesto es el mismo que el anterior, pero con resultado distinto: se ha comprobado que esa persona ha sido, presuntamente, la que ha cometido la infracción penal (bienes robados, armas, etc) y se procede a su detención en consecuencia.

              III) Detención y posterior cacheo. Aquí el cacheo se realiza entonces por alguno o ambos de los motivos antes reseñados: o por seguridad nuestra y del detenido, o por la obligación de puesta a disposición de las pruebas y efectos de los delitos.

              11.- ¿Hasta donde pueden cachear los agentes de seguridad privada? Ya hemos visto que los agentes de seguridad privada podemos cachear, y que para ello tenemos, dentro de las normas legales que amparan ese cacheo, una serie de funciones que dan, a su vez, la justificación racional de nuestra labor en este campo.

              Las tareas de comprobación y verificación tienen varios niveles:

              a) registro de efectos personales que se porten externamente,
              b) registro corporal superficial y de enseres portados en la ropa, o cacheo;
              c) registro corporal mediante desnudo, o cacheo integral, y
              d) registro corporal interno.

              Los dos últimos sólo pueden estar justificados por la investigación de un delito, acción esta que tenemos prohibida los agentes de seguridad privada, por lo que son exclusivas de las FFCCS. De hecho, la última sólo puede practicarse mediante autorización judicial.

              Sin embargo, los dos primeros entran de lleno en las tareas que nos son propias: control de accesos, prevención del delito, comprobación del mismo, puesta a disposición de las pruebas y efectos del delito, y preservación de nuestra seguridad y de la del detenido.

              Así lo defiende la Sentencia del Tribunal Supremo de 8–4-2.002:

              “Nada hay que objetar a la actuación de los vigilantes jurados (sic) que intervinieron en los hechos ya que en el ejercicio de sus funciones de seguridad y control para impedir la comisión de hechos delictivos o infracciones dentro del interior del local, que constituía el cometido de sus funciones, invitaron al acusado a que les acompañara a una habitación para proceder a su registro sin que ello fuera observado por los demás clientes y a ello accedió el acusado, registro que se hizo de modo adecuado y proporcionado a la situación que lo motivó como acertadamente se razona por el Tribunal sentenciador”

              12.- En base a lo expuesto en el punto anterior, es importante señalar que el cacheo que realizamos no es completo, ya que no podemos proceder a verificar de forma total a ninguna persona, sólo es un cacheo superficial (que no significa que sea solamente exterior, no confundirse). Por tanto, cuando pongamos un detenido a disposición de las FFCCS, por seguridad de los policías debemos indicarles que no hemos procedido a un cacheo integral del detenido, a fin de que ellos hagan el registro pertinente.

              La única excepción a esto es cuando actuamos en auxilio de las FFCCS, en cuyo caso, y siguiendo sus instrucciones, podemos realizar un cacheo completo. Así podría ocurrir, por ejemplo, en aeropuertos, partidos de fútbol o en incidencias producidas en nuestro servicio una vez presentes las FFCCS por la comisión de alguna infracción penal; aunque normalmente en esos casos suelen realizarlo los propios miembros de las FFCCS.

              13.- El alcance que tiene la condición de proporcionalidad en la realización de un cacheo debe ser precisado. La proporcionalidad, como explicamos antes, afecta a la intensidad, forma y lugar del registro personal. Debemos medir esos tres aspectos para respetar adecuadamente tanto la integridad moral como la intimidad del detenido. ¿Cómo define esa proporcionalidad la jurisprudencia? Lo aclara, enrte otras muchas, la Sentencia 525 del Tribunal Supremo de 31 de Marzo del 2.000:

              “En cuanto al derecho a la intimidad, queda preservado si se cumplen tres condiciones: que el cacheo se realice por alguien del mismo sexo (vid. S. 23-febrero-1994); que según la intensidad y alcance corporal del cacheo se haga en sitio reservado; y que se eviten posturas o situaciones degradantes o humillantes.”

              De esta y otras sentencias podemos concluir que debemos respetar cuatro condiciones:

              - que el cacheo se haga por un vigilante del mismo sexo;
              - que, en la medida de lo posible, se efectúe en un lugar reservado;
              - que no se prolongue innecesariamente;
              - que se eviten posturas o situaciones degradantes o humillantes.

              Lo del lugar reservado es importante, pues depende de las circunstancias a indagar y de la habitualidad social. Así, por ejemplo, la jurisprudencia no considera desproporcionado que los cacheos se hagan delante de público en caso de aeropuertos o la entrada a espectáculos deportivos, por ser habituales; pero si lo sería si lo hacemos a la salida de una tienda o la línea de cajas de un supermercado, por ejemplo, para lo que debemos buscar un lugar discreto (salvo que la persona a cachear se niegue a trasladarse). Este traslado, motivado por la preservación de los derechos del ciudadano (en este caso, integridad moral), no implica tampoco detención.

              14.- También es para la proporcionalidad tener en cuenta el equilibrio entre los bienes a proteger y el perjuicio causado. Imaginemos para el ejemplo un lugar a cielo abierto donde no hay dependencias cerradas ni lugares protegidos a la vista, como las instalaciones de un tranvía u otras análogas.

              En un primer supuesto hay un aviso o una mera alerta terrorista (peligro para la vida) y nuestra facultades de prevención del delito alcanzarían a las personas que cumplieran las apariencias del aviso recibido, permitiendo el cacheo.

              Pero si se trata, como otro supuesto, de una persona que ha realizado un hurto (por ejemplo, un carterista) un cacheo al aire libre sólo estaría justificado si sabemos a ciencia cierta que esa persona ha cometido la infracción penal y mantiene los elementos probatorios del mismo; sin embargo, si sólo tenemos indicios racionales pero no la seguridad, el cacheo en público hace superponer ilegítimamente la protección del patrimonio sobre la integridad moral (bien jurídico de rango superior), por lo que no deberíamos proceder al cacheo al no ser proporcionado. De hecho, si lo cacheamos y no encontramos las pruebas y efectos de la infracción penal, podemos ser denunciados y condenados por delito de vejaciones (como hay varias sentencias sobre cacheos de vigilantes por no haber cumplido esta condición de proporcionalidad).

              Por tanto, la condición de lugar reservado es importante para preservar en todo caso la integridad moral del detenido. En caso de no disponer de el, debemos ponderar el equilibrio de bienes a proteger, a fin de preservar los de rango superior (en este caso, la integridad moral) frente a los inferiores. Lo contrario significaría que podríamos ser acusados por atentar contra dicha integridad moral (delito de vejaciones).

              Un saludo.

              Detención, cacheo y custodia por agentes de seguridad privada
              Denantes mortos que escravos

              Normas del Foro
              Acceso al foro de habilitados.
              Convenio colectivo estatal de las empresas de seguridad privada 2.015
              Convenio Colectivo Estatal de Las Empresas de Seguridad Privada 2.015/2.016
              Todo lo que necesitas saber sobre la Licencia de armas C
              Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada.
              Detención, cacheo y custodia por agentes de seguridad privada
              Director Seguridad tiene sus funciones, su habilitación, sus requisitos generales
              Mandos Intermedios: Inspector y Jefe de Servicios.
              Los jefes de equipo
              Jornada máxima de trabajo diaria, calendarios anuales y jornada nocturna
              Qué hacer ante un despido. Consejos

              Comentario


              • #8
                Y mi pregunta, Que consideramos cacheo o registro superficial? para no confundirnos, tantear por encima de su ropa, si es que al final todo va a depender de como se y quien intérprete ese cacheo.

                Comentario


                • #9
                  Gracias ondivel por el dato.. me hubiera haber leido tambien un resumen de tu opinion a mi criterio me queda claro el tema de prevención del delito y con eso veo que estamos en la legitimidad de hacerlo

                  Comentario

                  Trabajando...
                  X